Hoy estoy teniendo un maravilloso día de mierda. Feliz Navidad y todo eso. Tengo la sensación de que todo el mundo pasa de mí, seguramente sea tan solo una impresión paranoica, de hecho, lo es, pero no me sirve. Mi nube cayó hace una semana y ahora, trato de sacar algo valioso de entre los escombros. Y no se me ocurre nada más que escribir aquí, en mi blog de mierda que ya nadie lee porque empecé a pasar de él como de la mierda. Ahora entiendo cómo se debe sentir el blog.
¿Qué trato de sacar en claro con esto? No sé. Ayer fue otro día de mierda, que tampoco sé cómo acabé. Traté de entretenerme, leer el Tao Te King, meditar, algo. Pero nada. He hecho música, bastante buena en mi opinión. Pero música que habla sobre mierda y sentirse como una ídem. Vamos, qué bien. Y aquí me encuentro yo, quejándome. Y eso que quejarse es patético e inservible. Pues yo estoy siendo patético e inservible, y lo sé, pero no sé qué hacer. O me desahogo así, o no sé qué haré.
La Navidad creo que me pone melancólico o algo. Son unos días en los que no hago nada diferente. Me reuno con mi familia para cenar en Nochebuena, comer en Navidad y punto. Nada más. El resto del tiempo aquí estoy, solo, sin ser capaz de estudiar, ni de hacer nada de provecho, rebozarme en mi propia mierda. Mierda y más mierda. Odio sentirme así, hacía meses que no me caía en este pozo de ansiedad.
Son las doce de la noche, ya es día 24 de diciembre, en unas horas, todo el mundo comenzará a hacer sus preparativos para Nochebuena si es que aún no los han empezado. Estoy sentado con mala postura en mi sofá. El sofá de siempre, la mala postura de siempre, normal que me duela la espalda. He bebido, así que divago y escribo. Sin más, colé el nombre en mi Top anual de hace unos días. Energía Libre. No cité nombres, ni nada. Muchos sabéis a que me refiero. Los que no, supongo que no aparecerán por el blog, pero lo voy a contar igualmente.
Erik y Zar1 vienen de Urano, Urano Players, vamos, Valladolor, Valladolid, Fachadolid, llámalo cómo quieras. Yo aquí, pensando en si echarme a llorar. Y ellos rompiendo esquemas y el panorama. Con la fantástica recepción que (creo) está teniendo el disco, no necesitan mi apoyo ni nada, pero me da igual. Tenía que escribir esto. Un poco con vergüenza por no tener aún mi copia en casa. Soy un caos, lo sé. Ahora mismo en todos los sentidos. Pero no es el momento de contar mi vida. No la mía. He venido a hablar de su disco. Uno de los mejores del año.
Concebido con el mismo concepto (más o menos) que Voyagers Rock de Urano Plays. Una vuelta de tuerca a la jerga, retorciendo las referencias, hablando de lo que mola, pero con otro enfoque, añadiendo matices y colores. Musicalmente, inigualables, dicho de manera objetiva, sin juzgar si tiene que gustar o no. Nadie suena así por aquí cerca. Acompañado de lo mejorcito del panorama, MDE y Elsso, los más en forma de todos (porque me sale de las narices). Vídeo a cargo del filmmaker en mejor tono actualmente. Frases para enmarcar. Yo qué sé, escúchatelo, si es que no lo has quemado ya.
No sé muy bien cómo estructurar esto, si ponerme a citar frasazas (os esculpimos las pirámides, ¿qué coño hacéis intentando dibujar triángulos?), llorar definitivamente, hacerme Badoo o soltar una nueva parrafada pretenciosa. El caso es que me flipa, yo ya sabía que este disco iba a molar tela, pero parece ser que ha llegado un poco de sorpresa. Y es normal, según como empieza a estar el panorama hip hop internacional, sonidos como este son completamente coherentes, mira por ahí a Clams Casino haciendo de las suyas. Y nosotros aquí dándole con el rabo a la zambomba. Lo que sea.
Pincha aquí y encuentra el disco para descarga gratuita o pilla tu copia ya (no me seas VM).
Sigo un poco con la mentalidad de las últimas veces. Aprovecho esta sentada de escribir para poner mi reflexión aquí, para el que se interese.
Me encuentro algo cansado de Totally Chaos. Siento como si de algún modo, fuera una etapa que debe concluirse, una parte de mi vida que quiero terminar. Sin embargo, me gusta de vez en cuando publicar cosas, tengo muchos contenidos pendientes, como siempre digo. Y la verdad es que le tengo mucho cariño al blog y me daría pena darlo por cerrado, así tajantemente “cerrado”, “muerto”. Pero Jhà no se pasa desde hace meses y yo me encuentro poco motivado para seguir, así que es asunto no está muy bien.
Tengo muchas ideas para crear un proyecto alternativo nuevo, más completo y profesional. Pero necesitaría tiempo, compañeros, dinero y mucho curro. Sigo dándole vueltas a la cuestión, porque, si bien digo que considero que esta etapa se encuentra en las últimas, no creo que así lo esté mi “trayectoria” como “blogger”. Vamos, que sigo queriendo escribir movidas en Internet. Debo tener espíritu de periodista o algo. Podéis ofrecerme trabajo para vuestro medio si queréis.
Y aquí estoy yo otra vez, en eso que te levantas por la mañana, vas a mirar la hora y ves que pone 17 de diciembre. Y los turrones del año anterior aún sin digerir. Este año que está cerca de jubilarse me ha deparado muchas cosas. Digo “me ha deparado”, porque esto no deja de ser la opinión más subjetiva de la red, así que cuando empiece a recomendar música rara, podéis cerrar la pestaña de Totally Chaos… Soy como un oscilador, en cada momento me encuentro en un punto de vibración distinto. He intentado estudiarme, pero me rijo por una física demasiado compleja. Así que, como siempre, esto no es una lista al uso, esto no son los mejores discos, son los que más me han gustado, o simplemente, los que mejor permanecen en mi memoria. Es una rabia que con esto de las listas se olvide siempre aquello que vivimos aproximadamente entre enero y octubre, trataré de refrescarme la memoria…
Top 3 Hip-Hop 1. Como, sinceramente, no he bumpeado demasiado, el top se lo sigue llevando QB, aunque esta vez compartido con los colegas sureños, con su screwed-up-shit. Namedroppin’ rápido: P (FREENOW), Mega, CNN, Nas, Prodeje&Havoc, UGK, DJ Screw, Devin… Bueno, el señor Wallace también, sobre todo por el bootleg The Notorious XX, que he petado a muerte.
2. En el segundo escalón, pongo tres discos de nuestro país, Energía Libre, 5% y Blue Monster in Wonderland. Uno por el cambio y los despegues, otro por lo estricto (así de sencillo) y otro por lo brillante en lo musical y su poesía interna.
3. Las moderneces que más he golpeado han sido Curren$y (los Pilot Talk, sobre todo), A$AP Rocky (muy recientemente), el primer material de Tyler y seguro que algo se me olvida. Pero lo dejo en estos tres.
Top 3 ¿Rock?
1. The XX. No voy a decir más de ellos.
2. Joy Division. Ian hablándome al oído gran parte del año.
3. Los chicos de Madchester gritándome de todo. Hallelujah.
Top ∞ IDM/Dubstep/Post-whatever 1. Burial. 2. James Blake. Hace una semana le vi en directo. Todo mi amor por lo suyo.
3. Mount Kimbie.
4. The Weeknd. Lo pongo aquí porque sí. Llevo semanas enganchado a su voz, tengo sus tracks a todas horas en repeat.
5. Raime. Dan para mucho. Además, si Aphex habla bien de ellos…
6. Balam Acab. (Y TriAngle en general) 7. Jamie XX. Por el fenómeno XX y por los remixes de Gil. 8. Mención de honor para los eternos AFX, BoC, Autechre, VSnares… Que no quiero que se me olviden.
9. Clubroot.
10. Nicolas Jaar.
11. Scuba.
12. Toro y Moi.
13. Joy Orbison.
14. SBTRKT.
15. Jamie Woon.
16. Y un largo etcétera. Se me olvidan ya. Se nota a qué le he dado caña este año…
Top 3 Series 1. Metalocalypse. Para no repetir lista respecto al año pasado. Brutal. Solo digo eso.
2. Two and a half men.
3. Compartido entre Lie to me y How to make it in America. He de citar la maravilla televisiva que es Jersey Shore. Word is bond.
Top 3 Frutas
1. Limón.
2. Plátano y mandarina.
3. Mango. Sin olvidar las manzanas, claro.
Top 3 FX
1. Reverb. Una larga, bien mojadita y con su espacio.
2. Delay.
3. Cualquier simulación analógica, procesador que haga sonar más cálido, bitcrusher sutil, válvulas, saturación. Ruido.
Top 3 Infusiones
1. Rooibos. Ganando esta vez.
2. Kukicha / Blanco.
3. Té Rojo.
Top 3 Calzado
1. Janoski. Se llevan el merecido premio. Y eso que aún no tengo un par.
2. Victorias. Por su sencillez, su comodidad y su precio.
3. New Balance.
Top 3 Bebidas 1. Jägermeister. El elixir.
2. Vino. Nada de Don Simón, nada de mezclarlo con Coca-Cola.
3. Budweiser. Para momentos suaves.
Esto de ser un medio independiente y poco visitado me permite hacer lo que me salga de las narices, para lo bueno y para lo malo. No soy una empresa, soy un tío que escribe en su casa sobre lo bonitas que le parecen las cosas que le gustan. He aquí una que me gusta especialmente. En el capítulo de hoy de Cómo conocí la Red Bull Music Academy voy a pasar olímpicamente de formalidades. Todos debéis saber a estas alturas qué es, quién va y todas esas cosas, si no, lo reflejaré en vuestro boletín de notas y me lo tendréis que traer firmado de casa.
He tenido que mirar en el calendario para ver qué día visite la academia, así es mi vida, un caos, este texto lo debí haber escrito por aquel entonces, pero como soy indie, me lo puedo permitir. Viernes 18 de noviembre. Un bonito día en el que blablabla. Llegué a la academia a eso de las 4 o 5 de la tarde, yo qué sé, para el caso, da lo mismo. Allí me encontré con David, un gran profesional de Red Bull (si esto lo leen sus jefes, que sepan que merece un ascenso -repito que no voy a comisión-), que me había contactado anteriormente para ofrecerme un sorteo de entradas para el blog (para los que os quedastéis sin ellas, que sepáis que tuvimos un problema con las listas y no pudo entrar nadie, así que… de esa os librastéis), además, muy amablemente me enseñó hasta el rincón más recóndito del espacio situado en el Matadero, me ofreció folletos, etc. Parece lo normal en la situación, pero a mí me apetece remarcarlo, porque soy así de agradecido.
La academia, así es como lo llaman, está situada en una de las múltiples naves del Matadero de Legazpi. Cuando entré, la primera imagen que se me vino a la cabeza fue la de un campamento en una selva, con un montón de cabañas y salas muy bien construidas, rodeadas de espacios comunes y vegetación. Lo que más me llamó la atención fue el ambiente. Quisiera describirlo correctamente. Lo percibí como algo fresco, que no frío. La temperatura era ideal, corría el aire, así que el oxígeno lo llenaba todo, se veía a los “alumnos” pasear, trabajar, ir de un lado a otro con total normalidad. Me pareció algo increíble. Como loco de la tecnología musical y los aparatos, llegué al extasis sin tener que tomar ni una pastillita. Cacharros y más cacharros. Sintes míticos, instrumentos convencionales, latas de bebida energética… Hasta la comida era buena.
El concepto estaba perfectamente planificado y concebido. No puedo sino maravillarme por naturaleza de aquellos proyectos que tienen todo, absolutamente todo calculado y preparado. Este es uno de ellos. Me molesta estar escribiendo esto con una afectación especial, como si me llegaran cheques por debajo de la puerta o algo, pero quiero insistir en que no es así, tan solo me dieron algo de beber y un puñado de revistas y flyers. Que escriba esto es lo que ellos quieren, está claro, y lo han conseguido, pero escribo esto como algo sentido y sincero.
Como “joven artista”, que existan cosas así me llena de alegría. Más viviendo en un país como es España, o en cualquier otro en que la industria musical electrónica alternativa sea muy limitada. Mover un gran caudal de dinero, infraestructura, artistas, genios… a Madrid y hacer que sea la capital de la música electrónica por unas semanas, eso es lo que han conseguido. Ojalá llegue el momento en que a mí me toque participar en una de sus ediciones, o que alguien proponga algo parecido, porque no hace sino enriquecer.
Creo que me estoy estancando, dando vueltas y vueltas entre halagos. Así que voy a concluir. Un saludo a todos los responsables del proyecto, mi enhorabuena.